jueves, 9 de septiembre de 2010

Pintura y Diseño.

FRANK STELLA. "Il Drago e la cavallina fatata", 1986,

“En la actualidad el artista hace uso a manera del diseñador de las nuevas tecnologías de comunicación y difusión; como diseñador el artista se vuelve un manipulador social de signos artísticos.”

Ramón Almela. Doctor en Artes Visuales

A la llegada del siglo XX las vanguardias artísticas no solo permiten una nueva visión a nivel de representación de la realidad y nuevas concepciones estéticas, sino que permitieron una integración del arte y del diseño con movimientos como la Bauhaus, De Stilj, La Escuela de Nueva York y con la influencia de estilos provenientes directamente del arte minimal, el arte conceptual y el Pop Art.

Frank Stella es de los artistas contemporáneos que mas se acerca a la integración de lo diseñistico al plano pictórico, manejando y contraponiendo elementos meramente formales. Primero comenzó a destacar lo plano del diseño en la pintura, abandonando la imagen pictórica tridimensional y eliminando toda relación entre las figuras; figuras que reproducen, por cierto, los contornos del formato. Después sus Polígonos irregulares, que introducen policromía y asimetría, logran mantener la tensión modulada homogéneamente en toda la superficie. Esta actitud luego contrastaría radicalmente con su obra en tres dimensiones y sobre soportes de plástico, entre otros materiales.

El diseño se ha servido de una amplia biblioteca de formas, en especial, las posibilidades que inspiraron los movimientos artísticos de este siglo, como la configuración espacial del cubismo, las yuxtaposiciones, la geometrización, las dislocaciones y los cambios de escala, así como la renovación de imágenes masivas publicitarias del arte pop.

Nos encontramos rodeados de imágenes publicitarias y en ocasiones nos relacionamos con la mayoría de estas imágenes. Prácticamente vivimos en un bombardeo publicitario. Parece que dentro de estas imágenes no existe el elemento “tiempo”; todo lo que nos anuncian son imágenes de objetos nuevos, deliciosos, perfectos, vírgenes, etc. Lenguaje e imagen convergen conformando la realidad del individuo. Las imágenes son por un lado, experiencias mediadas y codificadas por los medios de producción visuales, y por otro lado son vistas, son miradas. El objeto elevado a imagen lo vuelve sacro. El mundo mediático nos habla de la inmaculada concepción del objeto.

El dilema permanente surgido entre las semejanzas y diferencias de estas dos disciplinas corresponde a las características de sus funciones. El arte es considerado como objeto único y distinguible, mientras que el diseño es tomado como una actividad dirigida a la función de relleno estético de un producto. Pero cuando el diseño comenzó a formar parte importante de los sistemas de producción, rebasó la línea entre lo visual y lo formal para formar parte importante de la información que percibe la sociedad. Algo similar ocurre con el arte actual; rebasa los límites de objeto de arte, distinguible y único, desplazándose en lo cotidiano gracias al uso de nuevas tecnologías de los nuevos medios de difusión.

El campo del arte ha logrado una extensión tomando elementos de todas las prácticas visuales, logrando entre todas estas una fusión con la actividad propia del diseño gráfico, el cual se haya inmerso en la cultura visual (signos, símbolos e imágenes). Así cuando el arte hace uso de lenguajes ajenos, en este caso del diseño, logra que ambas sean prácticas de producción de significado cultural.

No hay comentarios:

Publicar un comentario